Me
siento en un restaurante, y el camarero me pregunta qué tomo para
beber. Le digo Coca Cola. Es un esfuerzo de mi parte para hablar
español con él; si quisiera hablar inglés, diría “Coke.” Pero
cuando escucha mi acento torpe, el camarero confirma lo que supuso
cuando vio mi cara de asiático: este chico no habla castellano en
absoluto.
Sonríe, condescendientemente, y empieza a hablar en
inglés. Empieza a explicar la carta con “It’s very good” para
casi todos los platos. Yo sigo hablando español, no obstante. Y él
insiste en hablar su inglés básico, y cuando decido, sonríe de
nuevo, otra vez con condescendencia, y levanta el pulgar, también
con condescendencia. Cuando me trae el plato, me molesta con “Do
you like Chile?” “Is it good? Good? Okay” y esas preguntas
estúpidas, también con el pulgar levantado. Yo contesto en español,
y él sigue preguntándome en inglés.
Ahora
entiendo cómo se sentirán los extranjeros en Corea, que se
encuentran en minoría definitiva. Corea es una sociedad homogénea,
aunque hoy en día hay muchos “expatriados” estadounidenses y
canadienses que enseñan inglés, una industria gigante y muy
lucrativa en Corea. Contrariamente a lo que se supone, muchos
extranjeros que viven en Corea pueden hablar la lengua, aunque
generalmente con acento ridículo y sin entendimiento sólido de esos
tropecientos niveles de formalidad exclusivos del idioma coreano. Nos
sorprenden cuándo tratan de pronunciar unas expresiones básicas en
coreano, y nosotros también los tratamos con condescendencia,
diciéndoles, “¡Hablas bien! Que sigas así!” A veces los menos
educados se burlan de su acento.
La
razón más importante de hablar inglés con los extranjeros es que
consideramos más cortés conversar en un idioma más cómodo para
ellos. Hay un prejuicio de nuestra parte, que los extranjeros no
hablarán coreano en absoluto sólo porque tienen la piel negra o
blanca y el pelo rubio o castaño. Pero pensamos que somos más
corteses haciendo la conversación más cómoda para ellos. Pensamos
que es una forma de hospitalidad de nuestra parte. ¿Quién sabe?
Quizás los extranjeros querrían practicar hablar coreano, y les
frustramos con nuestro inglés horrible. Quizás querrían decir a
sus amigos al regresar que han aprendido un idioma considerado
esotérico, pero no les damos la oportunidad. Y quizás el camarero
en el restaurante pensaría que fue un servicio excelente y bien
educado no hablar castellano con un cliente extranjero.
Esa
es la diferencia importante entre aprender inglés y aprender otrosidiomas. En EE.UU., cuando la gente encuentra un extranjero que no
habla muy bien inglés, sólo sigue hablando en inglés,
probablemente con una cara que expresa que está perdiendo la
paciencia. La gente habla solo inglés, porque no tiene ninguna
alternativa. Quizás haya aprendido español o francés en el
colegio, pero lo puede usar sólo con extranjeros de Francia o
Latinoamérica. En la mayoría de los casos, no hablan coreano. Eso
sería incómodo para los viajeros coreanos, pero para los que
quieran aprender y mejorar su inglés, hay muchas oportunidades de
practicar y de sumergirse totalmente en un ambiente en que pueda
comunicarse sólo en inglés.
Deberíamos, antes de iniciar una conversación, pedirle a la persona, que se lleve a cabo en español. De esta forma, entenderán y hablaran en el lenguaje nativo. Y, si la persona con la que hablamos no es una persona que veamos frecuentemente, como un mozo o un vendedor, podemos decirles que no hablamos inglés y nos ahorraremos el enojo.
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